Desfile Dior para la primavera 2016, una colección femenina sin sacrificar por ello la fuerza ni el efecto

En pleno centro del patio Carrée du Louvre en París, los parisinos vieron como en cuestión de días se iba levantando una especie de colina de madera que luego se tapizó con flores azules dando vida a un curioso jardín, en el centro del cual presidía una puerta blanca encima de la cual destacaba en negro el logo de Dior.

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Montaje

A medida que te ibas acercando se podían observar multitud d delphiniums plantados sobre la rocalla. De esta forma, la mujer flor de 1947 imaginada por Christian Dior entraba en una nueva era.

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Este paisaje florido compartía protagonismo con cuatro grandes grúas de un color azul eléctrico, dando lugar a un curioso encuentro entre fragilidad y poder, pero también entre naturaleza y mecánica. Una visión futurística que no por ello renuncia a lo bucólico de la naturaleza.

Pues bien, el viernes por la tarde, Raf Simons presentó, en este paisaje efímero que parecía surgido de la tierra, su colección de prêt-à-porter primavera-verano 2016 para Dior.

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Una visión impresionante de un territorio virgen que continuaba en el interior, y que sólo se interrumpía por una pasarela inundada de luz. Esta frontera entre lo natural y lo artificial estuvo presente durante todo el desfile como si fuese una línea que marcase a un mismo tiempo la línea del horizonte.

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Raf Simons ha explicado que quería que toda la colección desprendiese una cierta pureza, por lo que presentó una colección simplificada hasta el extremo. Por esto mismo, toda la colección se declinó partiendo de la misma base de algodón blanco, que pudimos ver en todas y cada una de las propuestas como si fuese una toile blanca en la que el director artístico de Dior hubiese ido plasmando su idea del futuro.

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Pero detrás de esta aparente simplicidad quedaba bien patente todo el expertise de los artesanos que trabajan en los talleres de la casa.

Tops y shorts blancos lucidos bajo chaquetas, trajes o prendas en malla visten a una nueva mujer formando contrastes. Un mujer que para afirmarse no ha dudado en hacerse con un guardarropa masculino, al igual que la creaciones de Monsieur Dior que no dudaron en mezclar en su época los códigos masculinos con los femeninos.

Desfile

Nos ha llamado mucho la atención la chaqueta larga inspirada en la Bar, de un color azul marino, que la modelo lució con las piernas al aire, y en la que remplazó el chaleco típico del traje de 3 piezas por un crop top tono sobre tono.

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Una mujer cuya modernidad se expresa por una sabia mezcla de pasado y futuro por medio de prendas de inspiración victoriana con otras sutilmente cambiadas. Las chaquetas se alargan mediante un plisado fluido para formar trajes híbridos. Las parkas se bordan con flores que parecen refulgir, las rayas propias de las equipaciones para jugar al tenis se vuelven horizontales, y pasan a estampar los vestidos.

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El tailleur femenino se une al traje masculino para proponer una nueva definición del traje de tres piezas con rayas diplomáticas horizontales. Un nuevo corte la mar de sensual transforma las chaquetas de inspiración militar.

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Las complejas técnicas del plisado a cargo del Atelier Flou abundan, y se encuentran no sólo en los trajes sino también en los bajos plisados y flotantes que sobresalen de las chaquetas estructuradas y de las parkas revisitadas en satén duquesa rayado.

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Algunos trajes cortados al bies en organdí transparente desvelan delicadas piezas de algodón a medio camino entre la lencería. Piezas que volvemos a ver debajo de mallas Sthetland con acabados sin desbastar. La geometría de las mangas deja ver ligeras transparencias que permiten ver la piel de los brazos.

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Dentro de esta misma perspectiva, la colección pasa del jardín doméstico a lo que podríamos considerar un nuevo terreno más naturalista y más lejano, el paisaje del futuro. Una nueva forma de precisión y de pureza, un fragmento de la eternidad que está por llegar. Una mezcla singularmente futurista y extrañamente romántica, como si la mujer estuviese a punto de viajar a través del tiempo y del espacio.

En resumen, una colección que se focaliza sobre la idea de la feminidad, la fragilidad y la sensibilidad sin sacrificar por ello la fuerza y el efecto. Una simplicidad que sólo es aparente, ya que la colección es extremadamente compleja y técnica.

Sitio oficial | Dior
En Totum Revolutum | Desfiles primavera-verano 2016

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