Desmontando a Edith Head, la mejor jefa de vestuario que ha tenido Hollywood

El otro día volvieron a poner en la tele la película «La Ventana Indiscreta» de Alfred Hitchcock, y aluciné en colores viendo lo guapísima que era Grace Kelly. Pero lo que no recordaba -por haber visto esta película hace ya muchos años- era el magnífico vestuario que la actriz lució en ella.

Se habla mucho de Balenciaga y de Givenchy, pero la diseadora Edith Head tampoco les iba a la zaga. De hecho, está considerada como la diseñadora de vestuario más importante en la historia del cine; y hoy en día su nombre es sinónimo del vestuario de Hollywood del siglo XX.

A lo largo de sus más de 50 años de carrera diseñó el vestuario para más de mil películas, primero en Paramount Pictures y más tarde en Universal Studios, y trabajó estrechamente con muchas de las estrellas más brillantes de Hollywood.

Esta diseñadora, al parecer, tenía una extraordinaria capacidad para reconocer los aparentes «defectos» en los cuerpos que vestía, y lograba disimularlos empleando cortes, drapeados, y estampados para realzar los activos y disfrazar las supuestas imperfecciones. Por ejemplo, usando líneas verticales para alargarle el cuerpo y resaltar su busto, Head transformó a Veronica Lake en la estrella glamourosa que hay recordamos. Estrellas como Dorothy Lamour, Mae West y Barbara Stanwyck no solo se convirtieron en grandes amigas de la diseñadora sino que también le encargaban su vestuario particular.

Head recibió 27 nominaciones y ganó ocho Oscars de la Academia de las Artes y de las Ciencias Cinematográficas. Todavía hoy mantiene el récord de la mayoría de los premios ganados por una mujer.

Edith Head -nacida Edith Posener en 1897 en San Bernardino, California-, pasó la mayoría de su infancia viajando por todo el país en compañía de su madre y de su padrastro que era minero. Su madre era quien la enseñaba en casa. Para que pudiera asistir a la escuela secundaria, su madre envió a Head a vivir con un amigo en Los Ángeles. Más tarde, asistió a la Universidad de California licenciandose en Artes, con honores en francés, y en 1920 realizó un máster en Lenguas Románicas en la Universidad de Stanford.

Nada más acabar la carrera, Head consiguió un puesto como profesora de francés en una escuela exclusiva para niñas en el sur de California. Al concluir su contrato, regresó a Los Ángeles y comenzó a trabajar en la Hollywood School for Girls, donde vivió el mundo de Hollywood de primera mano ya que muchas de las estudiantes de su clase eran hijas de directores, productores y otros trabajadores del estudio.

Las tres hijas de Cecil B. DeMille asistían a la escuela y cuando DeMille empezaba a rodar una nueva película, toda la escuela iba al estudio a verla. Para aumentar su sueldo, Head empezó a enseñar también arte en la escuela, a pesar de tener conocimientos rudimentarios de dibujo y pintura.

Para mejorar, se matriculó en la Escuela de Arte Chouinard. Fue aquí donde conoció a Charles Head, el hermano de uno de sus compañeros de estudios y con quien se enamoró y se casó rápidamente.

En 1924, poco después de su matrimonio, solicitó el puesto de dibujante en Paramount Pictures. La propia Head admitió que sus dibujos no eran de un nivel particularmente alto, lo que la llevó a tomar prestados dibujos de sus compañeros de Chouinard y presentarlos como suyos durante su entrevista con Howard Greer, entonces diseñador jefe de vestuario, en Paramount.

Muy impresionado, Greer contrató a Head en el acto aunque su engaño no tardó en ser descubiero. Sin embargo, Travis Banton -el otro gran diseñador de vestuario de Greer y Paramount-, estaba muy entusiasmado con Head y la tomó bajo su protección convirtiéndola en su alumna aventajada.

Cuando el contrato de Banton no fue renovado a principios de 1938, Head fue ascendida al año siguiente como diseñadora principal de vestuario en Paramount, aunque ganando mucho menos que Baton.

La falta de formación formal en moda de Edith Head hizo que sus diseños se consideraran a menudo demasiado conservadores en comparación con los diseñadores de otros estudios cinematográficos. El que ella misma se vistiera eligiendo trajes a medida en tonos crema, negro, marrón o gris no ayudaba mucho. Pero Head quería asegurarse de que la estrella a la que debía vestir se viera sólo a sí misma.

La propia Head reconoció que, aunque no era la diseñadora más extravagante, tenía otras habilidades que eran fundamentales para su éxito en Hollywood. Por ejemplo, recibía a las actrices en el salón de una tienda que emitaba los salones de alta costura franceses. Head estaba convencida de que para triunfar en Hollywood había que ser una combinación de artista, diseñador de moda, modisto, historiador, psiquiatra, niñera y alfiletera.

Y que cuando se conseguía que un actor o una actriz se viesen guapos en la pantalla se podía triunfar siempre y cuandos e conociesen a las personas adecuadas. Por eso siempre decía que era mejor política que diseñadora.

Dado que las películas se estrenaban a menudo varios años después de su realización, era fundamental que los trajes conservaran su contemporaneidad, que parecieran frescos y actuales. Predecir los cambios de moda resultaba extremadamente difícil. Head desarrolló una fórmula para asegurar que sus trajes permanecieran actualizados y contemporáneos.

Para incentivar su fama, los publicistas de la Paramount Pictures le animaron a que ofreciese, en la década de los año 40, consejos a las lectoras a través de las revistas más populares de Hollywood. En 1945 participó en un programa de radio ofreciendo consejos sobre cómo vestirse a los miembros de la audicencia. El programa tuvo tanto éxito que empezó a emitirse por la televisión. Como resultado, pasó a convertirse en una de las asesoras de moda más conocidas del mundo.

En la década de 1950, Head se convirtió en la estilista definitiva de Hollywood, buscada tanto por las estrellas de Hollywood como por mujeres particulares.

Head comenzó a organizar desfiles de moda utilizando algunos de sus trajes más reconocidos y populares aparecidos en las películas en las que participaba (40 películas al año). ¡Hasta 18 eventos al año! También escribió junto con Jane Ardmore el libro «The Dress Doctor» llegando a vender 25.000 copias en los primeros 6 meses. Ambas se comprometieron a dar muchas charlas y conferencias para promocionar la publicación. El libro ha sido reimpreso muchas veces.

Edith Head aconsejaba a las mujeres vestirse para la ocasión o para el trabajo que fuesen a realizar; disponer de los accesorios adecuados; no usar ropa demasiado ajustada. En su opinión, un vestido debe ser lo suficientemente ajustado para demostrar que se es una mujer y lo suficientemente suelto para demostrar que se es una dama.

Durante los años 60 se produjeron cambios drásticos en los departamentos de vestuario de los estudios. Atrás quedaron los días en que los diseñadores de vestuario tenían presupuestos ilimitados para crear opulentos trajes para películas; en la década de 1960 era más probable que los diseñadores adquirieran ropa directamente de grandes almacenes.

Después de 44 años trabajando para Paramount Picture, en 1967 los estudios no renovaron el contrato de Edith Head quien se vio obligada a desaparecer sin ningún reconocimiento a la contribución que había hecho al vestuario de Hollywood durante casi medio siglo.

Ese año se trasladó a Universal Studios para trabajar junto a su viejo amigo Alfred Hitchcock y colaboró con la revista Vogue para producir una serie de patrones para sus lectoras. Head estuvo trabajando toda su vida, y terminó su última película tan solo una semanas antes de su muerte en 1981.

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1 Comentario
  • Gg
    diciembre 27, 2018

    No la conocía pero me descubro ante ella…
    Tengo grabados a fuego los modelos de «La ventana indiscreta».
    NO TENGO PALABRAS. CReo q son los más maravillos que he visto…

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