El 25 de noviembre, la Catherinettes de Monsieur Dior todavía se cubren con sombreritos verdes

Acabo de leer una historia que me ha parecido tan curiosa que me gustaría compartirla con todos vosotros. Resulta que en Francia, el 25 de noviembre se celebra el Día de Santa Catalina, y la tradición manda que las jóvenes solteras luzcan un sombrerito de color verde y se celebre una fiesta.

La fiesta de Santa Catalina es una celebración que conmemora a Catalina de Alexandría, una santa legendaria del siglo IV, patrona de las mujeres solteras, que rehusó casarse con el emperador Maximiliano para hacerlo de forma mística con Cristo. El emperador después de azotarla y privarla de comida durante 10 días la mandó decapitar. Pero esa es ya otra historia.

El caso es que el culto a Santa Catalina se hizo muy popular. Durante la Edad Media, las jóvenes casaderas que buscaban marido depositaban lazos y flores a la santa, y hacían promesas para poderse casar prendiendo un alfiler en su tocado.

Más tarde, este tocado fue sustituido por una sombrero verde o amarillo que indicaban que estaban disponibles. El verde simbolizaba la esperanza y el amarillo la familia.

El tocado de la Santa se sigue cambiando todos los 25 de noviembre, y son las mujeres que siguen solteras las encargadas de esta tarea. Por lo que en Francia se emplea la expresión “tocar a Santa Catalina” para decir que una joven se ha quedado para vestir santos.

Hoy el término “catherinette” se sigue empleando para designar a las jóvenes solteras menores de 25 años. Este día es también el día de las sombreras, de las costureras y de las modistas, y es una fiesta que todavía se sigue celebrando en el norte y en el este de Francia mediante ferias y bailes.

En las empresas también se celebra. La tradición manda que los colegas de una catherinette le regalen un sombrero adornado con flores y objetos verdes y amarillos, antes de salir de marcha.

En Dior todavía se sigue festejando el Día de Santa Catalina. Monsieur Dior concedía especial importancia a esta celebración. El mismo se encargaba de pasar revista a cada sección para tocar personalmente la cabezas de todas las catherinettes de la casa.

Las pequeñas manos artesanas de los talleres realizaban decoraciones para la gran fiesta que luego se celebraba a la salida del trabajo. La tradición se ha perpetuado desde entonces, aunque los festejos han ido evolucionando. Sin embargo, ese día se aprovecha para festejar a todos los solteros que trabajan en la Maison Dior, que lucen todos sombreros diseñados para ellos ex profeso por Stephen Jones.

En sus memorias, Christian Dior escribió: “El Día de Santa Catalina siento que late el corazón de la Maison. No hay nada más conmovedor que esta fiesta. Tampoco existe nada más alegre”.

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