El ambiente de la Nouvelle Vague parisina inspira la colección Chanel para la primavera-verano 2020

Una suave brisa de libertad sopla por los tejados de París. O más precisamente por las instalaciones que los reproducían bajo la nave del Grand Palais París, lugar elegido para la celebración del desfile Chanel primavera-verano 2020. Lo típicos tejados de la capital de la moda y de la rue Cambon con sus superficies de zinc, sus pasarelas, chimeneas y ventanas abiertas al cielo. A la nueva directora creativa de la firma, Virginie Viard, los tejados de París le recuerdan la atmósfera de la Nouvelle Vague.

Si tuviéramos que definir las propuestas vistas durante el desfile, podríamos decir que en su conjunto se trata de una colección bastante etérea, con siluetas fluidas y ligeras que invitan a bailar adornadas con tirantes joyas o con adornos de strass, en colores planos o bicolor. Los materiales con los que han sido confeccionadas son flexibles y no impiden ningún movimiento.

Tanto de día como de noche, la colección juega con la simplicidad y el equilibrio del volumen. Chaquetas con cuello y puños con volantes y faldas cortas reinterpretan el traje de tweed. Pantalones capri y chaquetas vaqueras con volantes también se unen al baile. Pequeños abrigos blancos acabados con trenzas, se llevan con faldas y tops voluminosos en tweed blanco y negro. La chaqueta de tweed masculina de corte recto se vuelve a revisitar, transformándose en trajes o vestiditos con una faldas acampanadas. Los abrigos largos vienen en tweed o crepe de lana, mientras que un top a rayas y una camisa descuidadamente anudada añaden acentos masculino-femeninos.

Faldas cortas, envolventes o asimétricas confeccionadas en satén, falla de seda o tafetán con cinturas altas y enaguas de organza a juego con tops con volantes y delicadas blusas plisadas con mangas abullonadas adornadas con pequeños lazos o pétalos de rafia y organza.

Tiras de gasa estampada, organza, plumas y flecos de rafia estructuran los delicados tops y las largas faldas. Bordados alrededor del cuello con lentejuelas en rojo mate como un lápiz labial, los vestidos en gasa antracita llevan impresas las fachadas parisinas. Una serie de faldas, chaquetas y un vestido largo pasan en sarga de seda estampada en las tonalidades del atardecer, con trenzas y pasamanería en grosgrain bicolor.

En una versión XL, bolsos Chanel 19 envueltos en sarga de seda estampada, mientras que los bolsos 11.12 vuelven en tweed. Los bolsos con cremallera de cuero o tweed recuerdan a los estuches de las colegialas. El bolso con solapa viene actualizado con una pulsera de muñeca o una trenza en cinta de dos tonos de grosgrain. Otros llevan cuentas engastadas con cadenas o van bordados de lentejuelas con motivos florales.

Siempre presente, la joyería de alta costura apuesta por la acumulación: sautoirs y broches de perlas, collares de cristal de colores o puntuados con bolas recubiertas de strass y brazaletes.

Sin embargo, la anécdota del desfile la protagonizó la actriz y humorista Marie Benoliel conocida por sus vídeos satíricos que cuelga en Youtube, y por su espectáculo que relata la vida de una usurpadora. Esta youtuber se dedica a irrumpir sin previo aviso en eventos más o menos serios. La única que ha sabido reaccionar a tiempo ha sido la modelo Gigi Hadid quien, después de enfrentarse a ella, acompañó a la intrusa hasta que esta descendió de la pasarela. A los responsables de la marca no les ha hecho ni pizca de gracias este sabotaje ni previsto ni premeditado, aunque han optado por no hacer un drama de ello.

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1 Comentario
  • Gg
    octubre 3, 2019

    Me ha encantado, el post y el desfile!!!
    Me ha llamado la atención la caridad de modelos!!! Suele haber tantas?

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