El Grand Palais se viste con los colores otoñales de un bosque encantado durante el desfile ChanelFallWinter

A orillas de la Ciudad de la Luz, en un lujoso palacio y debajo de una gran bóveda de cristal, ha surgido como por generación espontánea lo que parece ser un mágico y frondoso bosque encantado tapizado con hojas secas. Esta mañana, a eso de las 10:30 h, por él ha desfilado una extraña procesión vestida de tweed.

Entre todas estas personas que parecían dirigirse caminando siempre hacia delante, hacia un punto fijo, pudimos ver a modelos de la talla de #graceelizabeth #kaiagerber #lexiboling #binxwalton #riannevanrompaey #annaewers #gracehartzel.

La viva imagen de lo que los franceses llaman el famoso “charme à la bruyère” y que tan bien ha sabido reinterpretar Karl Lagerfeld. En esta ocasión, para la presentación del desfile de la colección otoño-invierno 2018.

Muchos de los invitados al desfile no pudieron evitar la tentación de abrazarse a los hermosos árboles cubiertos de hiedra, musgos y líquenes que flanqueaban esa improvisada pasarela. ¡Cuestión de sentir la tierra y entrar en contacto con la madre naturaleza! Entre ellos estaba la antigua First Lady francesa.

Impreso, bicolor, acolchado, en piel lisa o charolada, el nuevo bolso, denominado «31», es una reinterpretación de uno creado por Karl Lagerfeld para la colección Otoño-Invierno 2018. El bolso se ha confeccionado en una gama de colores brillantes que coinciden con los mitones de la colección para refrescar y aligerar los conjuntos de tweed.

Habéis oído bien, Carla Bruni fue una de las que no quisieron perderse este desfile. Esta Fashion Icon acudió luciendo un estilismo creado para ella por Clement Lomellini. A saber: pantalones de cuero negros, jersey negro con puños de color blanco y cuello barco que le dejaba un hombro al aire, pelo suelto, gafas oscuras y bolso Chanel colgado del hombro.

Para esta colección invernal, el Káiser parece haberse inspirado en los colores de la tierra y de la naturaleza con numerosas superposiciones en forma de tailleurs realizados en tweed con mangas estructuradas cubiertos por chaquetones y mini capas de piel asociadas a la tela tono sobre tono.

El tweed se convierte en protagonista absoluto de la primera línea de la nueva colección. Las nuevas propuestas mono-tweed reproducen los códigos del icónico tailleur de la marca transformándolo en vestido, abrigo o falda. Todo a juego con cuissardes de charol estampadas con los colores del otoño.

Las figuras se abrigan con largos abrigos que rozan el suelo, con plumíferos y con enormes bufandas de lana realzada con lurex.

También se pudo ver toda la luminosidad del lamé dorado en faldas y en pantalones a juego con camisas adornadas con faralaes. En lo relacionado con los vestidos de fiesta, casi todos los trajes eran LBD confeccionados con tul o encaje y sujetos a los hombros con unos tirantes muy finitos de perlas a juego con guantes largos de cuero de vivos colores inspirados en los mitones que siempre usa el propio Lagerfeld para ocultar el paso de la edad en sus manos.

Siempre se ha dicho que el lujo está en los pequeño detalles. De esta colección me han llamado la atención toda la línea de prendas confeccionadas con una tela estampada con hojas secas a juego con maxi bolsos que se llevan doblados en dos y con los maxi pendientes en perfecto estilo vintage. So chic, so Chanel!

Lo bueno de todo este despliegue es que este bosque encantado ha servido como marco perfecto para que todos los influencers invitados al evento pudiesen fotografiarse encima de una espectacular alfombra de hojas secas, solos o en compañía de las modelos que acababan de desfilar.

Sitio oficial Chanel

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1 Comentario
  • GG
    marzo 10, 2018

    Me parece impresionante el bosque… casi anula el desfile. Que barbaridad!

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