El papel de la bisutería a lo largo de toda la historia de Chanel

Gabrielle Chanel solía decir que no se creaban joyas para suscitar envidia sino sorpresa, ya que debían permanecer siendo un adorno. Por este motivo se divertía mezclando las joyas buenas con la bisutería. Una actitud provocadora que convirtió en una fuente de inspiración que oscilaba entre la simplicidad y la sofisticación.

Las primeras colecciónes de bisutería Chanel nacieron durante los años 20 gracias a la colaboración de varios orfebres nutriéndose desde entonces de un crisol de inspiraciones eclécticas y de saber hacer artesanal por lo que no tardaron en convertirse en un accesorio imprescindible que todavía hoy forma parte del ADN de Chanel.

Siguiendo su ejemplo, las modelos de sus defiles comenzaron a lucir esta bisutería superponiendo encima de sus tailleurs collares y sautoirs de perlas a juego con broches y brazaletes. De esta forma, el estilo sobrio y depurado de sus diseños se veía comprensado y realzado por todas estas perlas, emaltes, metales dorados y bronces de inspiración bizantina o barroca o de estilo Art Decó.

Entre sus colaboradores más cercanos estaban los orfebres Gripoix durante los años 20, y una década después François Hugo. A partir del año 54 ya no juró más que por Robert Goossens quien utilizaba y tallaba el cristal de roca para imitar a los diamantes dando vida a cruces, soles, estrellas, plumas o incluso a leones como guiño al símbolo del zodiaco de Mlle.

De sus reuniones, intercambios de libros y visitas a los museos fueron naciendo una serie de colecciones de bisutería que alcanzaron un éxito considerable. Algunos modelos como los pendientes nido o los sautoirs de perlas se convirtieron en grandes clásicos.

La colaboración entre Gabrielle Chanel y su bizantino bárbaro, como ella solía llamarlo, se interrumpió a la muerte de esta en el año 1971. Sin embargo, en el 2005 los talleres Goossens volvieron a formar parte de los Métiers d’Art a través de la empresa Paraffection creada por Chanel para preservar el conocimiento y expertise de las casas y talleres artesanales ligados a la alta costura.

Karl Lagerfeld siguió fiel a la pasión de Mlle. Chanel por la bisutería. Cada nueva temporada la doble CC del logo de la marca se declina en charms que cuelgan de sautoirs, gemelos o pendientes. Las perlas de fantasía y de strass se adornan naturalmente de cadenas doradas o plateadas. La resina, el plexiglas o incluso ciertos tejidos han ido incorporándose a las propuestas de joyas de bisutería gracias al arte de la Maison Desrues, proveedor oficial de Chanel desde el año 1965 y que ahora forma parte integrante de Paraffection.

Cada una de las colecciones prêt-à-porter, crucero o métiers d’art ofrece una gran variedad de bisutería. Piezas fabricadas con minucia y que se han ido convirtiendo por méritos propios en los complementos indispensables de un look.

En su última colección Crucero 2017-2018, Karl Lagerfeld se ha inspirado en los símbolos de la Antigüedad mezclándolos sabiamente con los icónicos de la casa. La abeja, símbolo de prosperidad, de sabiduría y de elocuencia comparte protagonismo con las ánforas, los buhos y las flores de los jardines del Olimpo se alternan con las dobles C, el metal matelassé y las perlas fetiches de Mlle.

En esta Antigüedad recreada los brazaletes se llevan en el brazo a la altura del biceps, y las diademas metálicas mezcladas con flores de cuero coronan las cabezas de las nuevas diosas mezclando a un mismo tiempo delicadeza con belleza y grafismo transmitiendo la idea de una feminidad que deja entrever una fuerza y una belleza que ha sabido perdurar a pesar del tiempo transcurrido.

Sitio oficial Chanel

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1 Comentario
  • GG
    noviembre 22, 2017

    Que curioso! Pensé que el uso de la bisutería era más reciente… casi un siglo!!!
    Si es que en totum se aprende un montón…
    Gracias!

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