El peligro de no saber decidirse entre dos modelos muy parecidos provoca un efecto reiterativo o déjà-vu

Hay tres fechas muy significativas en el álbum familiar. La primera suele ser la de la boda, la segunda la del bautizo de los hijos y la tercera, las comuniones. Son ceremonias tan importantes que casi todos hacemos un esfuerzo tanto en la localización donde se va a celebrar el evento, como en el ágape que vamos a servir a nuestros invitados.

Otra partida de extrema importancia es el look que luciremos ese día. Cuando la protagonista es la novia, el tema del traje es una cuestión que requiere que se elija por los menos con 6 meses de antelación. Los bautizos y comuniones también precisan que toda la familia luzca de la mejor forma posible, desde los niños a sus padres sin olvidar a los abuelos y padrinos.

La razón de tanto despliegue son las fotografías pues, probablemente, sean las que pasen a la posteridad. Después de tanto esfuerzo, la mayoría solemos contratar también a un fotógrafo profesional que nos inmortalice en nuestro mejor momento. Fotos de las que luego se hacen copias para enviar de recuerdo a los más allegados.

Lo que resulta curioso es que tanto para la ceremonia de la Primera Comunión de su hija Daniella realizada en San Vicente de la Barquera (Cantabria) como para la procesión del Corpus Christi en Candás (Asturias) al día siguiente, Paula Echevarría confiara sus estilismos a Myriam Pintado y a Alicia Hernández, las creadoras de Dolores Promesas.

Dos estilismos confeccionados con telas de crêpe de fondo de un solo color con un estampado vistoso haciendo contraste. La impresión al ver el primer estilismo y el del día de después es como si a la actriz le hubiese costado muchísimo decidirse entre uno y otro, y hubiese decidido lucir los dos aunque el efecto fuese un poco como de déjà-vu.

El primer día, Paula hizo acto de aparición luciendo un look muy lady perteneciente a la colección otoño-invierno 2017 gracias a un vestido confeccionado en un crêpe de largo midi de color rosa con estampados de ramas en color azul y blanco, y con escote bustier asimétrico pues la manga derecha no sólo era larga sino que también iba abullonada. La actriz lo combinó con una sandalias en color nude y con una cartera de mano en un precioso color azul verdoso.

Al día siguiente, para acompañar a la procesión del Corpus en su tierra, la actriz volvió a apostar por la firma Dolores Promesas. El segundo modelo era todo de color coral con una falda lápiz de largo midi con un crop-top de tirantitos a juego. El conjunto llevaba también un abrigo confeccionado en la misma tela estampada con palmeras y con la recurrente figura de un tigre ocupando el centro de la escena. Para adornarse volvió a ponerse unos pendientes realizados en resina transparente en forma de flor tamaño XXL Un look perteneciente a la colección primavera-verano 2017.

Personalmente opino que estos dos modelitos nos hubiesen impactado más si Paula los hubiese lucido espaciándolos un poco más.

Sitio oficial Dolores Promesas

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2 Comentarios
  • Cobre
    Junio 19, 2017

    Toda la razón!

  • GG
    Junio 20, 2017

    Lo el primero… no se, no lo veo, la verdad…
    Si, son muy del estilo.

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