Karlie Kloss y Joshua Kushner ya son marido y mujer

Lo que no pasa en 6 años, pasa en 1 día: Ayer, la modelo Karlie Kloss publicó en su cuenta de Instagram una foto en la que se la veía casándose con su novio Joshua Kushner (cuñado de Ivanka Trump). La boda tuvo lugar en el estado de Nueva York, en una zona boscosa.

La novia iba vestida con un precioso vestido diseñado para ella en exclusiva por Maria Grazia Chiuri de Dior Couture. Una noticia que han celebrado mucho los 8 millones de followers de la modelo.

Por lo visto, a la ceremonia asistieron solamente 80 invitados, los más íntimos de la pareja, pero está previsto que la pareja celebre una gran fiesta la próxima primavera a la que asistan sus numerosos amigos.

Joshua pidió la mano de Karlie el pasado mes de julio. La modelo se encargó de pregonarlo a los cuatro vientos a través de su cuenta de Instagram (Of course!) al tiempo que presumía de un espectacular anillo de compromiso que mostró mediane una vídeo story desde Beijing donde participaba en un shooting.

Al parecer, como los Kushner son una familia judía ortodoxa y practicante, Karlie ha tenido que estudiar esta religión con el Rabino Haskel Lookstein, de la congregación Kehilath Jeshurun (en el Upper East Side). El pasado mes de junio, Karlie se convirtió al judaísmo. Superado este requisito imprescindible para que pudiesen contraer matrimonio, la pareja no tardó ni un mes en comprometerse oficialmente.

El compromiso se producía después de seis años de discreta relación. Karlie tiene 26 años y su ahora marido 33. Karlie habló con Maria Grazia del tema de su boda el pasado 2 de julio cuando asistió como invitada al desfile DiorCouture 2019 en compañía de Kate Bosworth.

Para la ocasión, lució un vestido de encaje blanco transparente debajo del cual se puso un mono blanco en forma de short. El vestido iba ajustado a la cintura por un cinturón negro ancho con una gran hebilla en forma de D dorada.

Maria Grazia le propuso diseñarle el vestido de novia, y este es el resultado de este feliz encuentro: un vestido palabra de honor con manga francesa recubierto de delicado encaje de Chantilly que le cubría el pecho y los brazos (no olvidemos que la familia del novio es muy ortodoxa), con una larga cola.

Karlie se recogió la cabeza en un moño bajo, y se cubrió la cabeza con un velo como manda la tradición. Para adornarse, dos espectaculares pendientes de diamantes a juego con su anillo de compromiso. Entre la manos llevaba un discreto bouquet de muguet que ya se sabe que es una flor que atrae la buena suerte.

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