Keira Knightley da vida a Gabrielle Colette, una escritora que se atrevió a ir en contra de los convencionalismos sociales

Ya se ha estrenado la película «Colette: liberación y deseo». Una película protagonizada por Keira Knightley que interpreta el papel de Gabrielle Colette una escritora que llegó a presidir la Academie Goncourt – una prestigiosa sociedad literaria parisina.

Teniendo en cuenta que Sidonie Gabrielle Colette nació en 1873 en la campiña francesa de Borgoña, ¡todo un hito! En realidad, esta película cuenta la historia de una mujer a la que un hombre autoritario niega la voz, pero que llega a extremos impensables para la época para lograr recuperarla.

Gabrielle Colette se enamoró a los 20 años de un amigo de su padre llamado Henry Gaulthier-Villars, 14 años mayor que ella. Un egocéntrico y carismático hombre de letras conocido familiarmente con el apodo de Willy.

Después de casarse, Willy va introduciendo a su joven mujer en el mundo artístico de las féminas mundanas de París. A Colette se le va despertando su apetito creativo y comienza a escribir.

Para capitalizar su talento, su marido le permite dar rienda suelta a su pasión, pero le obliga a firmar sus libros como si fuese él quienes los escribiese con el pséudonimo de Willy. En el año 1900 Colette publica el primer libro de una serie de 4 sobre una adolescente llamada Claudine.

Como la mayoría de las adolescentes inquietas, Claudine busca el conocimiento por si misma. Todos sus actos tienen un único objetivo: hacer que sucedan cosas para luego poder estudiar sus resultados. A los lectores les encanta su afilada inteligencia, sus sensuales dotes de observación y su estilo conciso y fresco, pero no frívolo.

El éxito sin precedentes de estos libros convierten a Willy de un escritor mediocre y mujeriego en un escritor famoso, y a la pareja en personajes populares. Pero Colette se harta de formar parte de los llamados escritores fantasmas o negros literarios. Cuanto más populares se volvían sus libros, más luchaba ella por poder firmarlos con su auténtico nombre.

Colette se convierte en el personaje de moda en París, y no duda en mostrar su bisexualidad. Las mujeres imitaban su manera de vestir, se cortaban el pelo como ella. Se comercializan perfumes, dulces y cigarros con su nombre. Una pionera en toda regla quien no dudó en viajar por Europa, África y Estados Unidos impartiendo conferencias, y a quien la República Francesa concedió la Legión de Honor.

Pensar que las relaciones que desafían los convencionalismos sociales son algo de ahora es un error. Cuestionar las normas de sexo y género es algo tan antiguo como el mundo. Entre Colette y su marido se produjo una auténtica guerra de sexos, en una época en la que se empezaba a cuestionar los roles entre hombres y mujeres.

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1 Comentario
  • Gg
    noviembre 20, 2018

    Es verdad estos desafíos han existido siempre, pero lo que antes era una auténtica excepción hoy es casi lo habitual….

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