La modelo Sasha Pivovarova prueba que las artistas pueden estar fabulosas sin necesidad de tener que posar con un babi lleno de salpicaduras de pintura

¿Os acordáis de Sasha Pivovarova, la modelo rubia elegida por Maria Grazia Chiuri para que luciera durante el desfile y también en los visuales de la campaña publicitaria aquella famosa camiseta a rayas con el claim “Why Have There Been No Great Women Artists?” (¿Por qué no ha habido grandes mujeres artistas?).

Pues bien, la elección no fue del todo casual ya que Sasha lleva más de 15 años dedicándose el arte, pintando, esculpiendo y realizando hermosos collages.

Cuando Maria Grazia se reunió con los responsables de eventos de Dior para organizar la presentación de la colección primavera-verano 2018 en Nueva York, en seguida se acordó de las dotes artísticas de Sasha (por si hay algún despistado en la sala, os recuerdo que esta colección estaba inspirada en la vida y obra de la artista francesa Niki de Saint Phalle).

Sasha no podía dar crédito a sus oídos cuando recibió una llamada de la mismísima Maria Grazia proponiéndole realizar una instalación en las paredes del garaje donde iba a tener lugar el cóctel de presentación.

De este modo, el pasado 6 de febrero, una pintiparada Sasha Pivovarova poseída por el espíritu de Niki de Saint Phalle dio rienda suelta a toda su creatividad y, con un estallido de fervor expresionista, realizó lo que viene siendo un happening en toda regla (como aquellos que se pusieron tan de moda durante la década de los 70-80).

Emulando a la principal fuente de inspiración de la Chiuri de estos últimos meses, Sasha compartió con todos los invitados al evento sus grandes dotes artísticas a través de 40 obras entre las que se encontraban además de muchos cuadros, 4 esculturas realizadas en neón fluorescente.

El día anterior, para poder ejercer de anfitriona durante el cóctel, Sasha realizó una instalación interactiva consistente en pintar tres paredes blancas con pintura negra creando retratos de mujeres con caras angulosas y grandes ojos carentes de expresión para que luego sirviese de photocall.

Los responsables de la firma la grabaron en acción, y proyectaron también este vídeo durante la fiesta. Si os fijáis bien, observaréis que estas pinturas recuerdan bastante a las que pudimos ver dibujadas sobre el abrigo blanco con solapa y doble botonadura correspondiente al look 58 de la colección primavera-verano 2018 de Dior. Solo que en este modelo se podía ver una esfinge coronada con el cuerpo de un león alado.

El día del evento, Sasha se enfundó en un mono corto con sobrefalda bordado con espejos plateados con la técnica del trencadis, que combinó con unas botas de rejilla plateadas Naughtily D y uno de los bolsos Dior Addict perteneciente a la última colección de color malva.

De esta forma, probó que las artistas no siempre tienen que posar con babis manchados de pintura, y que se puede estar espectacular sin dejar de tener una gran sensibilidad y mucho arte.

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1 Comentario
  • GG
    febrero 10, 2018

    Desde luego hay gente que lo tiene todo, o casi todo…
    Felicidades!!!

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