La veranda de La Vigie, la mejor localización para enmarcar el amor de las princesas de Mónaco

En el verano de 1987, unos meses después del nacimiento de su tercer hijo, la princesa Carolina de Mónaco y su marido Stefano Casiraghi posaron muy elegantes para su amigo Karl Lagerfeld en su residencia de La Vigie.

Carolina lucía para la ocasión un vestido de Dior Couture en un precioso color azul y una tiara de diamantes a juego con unos pendientes que, en su día, pertenecieron a su abuela, la princesa Charlotte de Mónaco. Esta tiara cuenta con perlas en forma de pera que cuelgan de una base de platino y oro blanco, y fue un regalo del conde Pierre de Polignac a su mujer con motivo de su boda el 19 de marzo de 1920.

Los Casiraghi posaron junto a sus hijos en el interior de la villa, y también en la veranda con vistas al Mediterráneo. Si os comento todo esto es porque, además de ser unas fotografías preciosas, si os fijáis bien os daréis cuenta de que la localización es la misma que la elegida por Charlotte Casiraghi y Dimitiri Rassan para la realización de la foto oficial que han difundido de su boda civil.

Un precioso guiño en recuerdo de su padre en un día muy especial para ella.

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1 Comentario
  • Gg
    junio 5, 2019

    Desde luego son auténticas princesas, muchas podrían aprender…

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