Las atmósferas mágicas de las fotos de Romain Veillon nos recuerdan aquello del Tempus Fugit

Romain Veillon es un fotógrafo francés que se ha especializado en inmortalizar lugares donde el tiempo parece haberse congelado. Esto nos permite explorar y redescubrir lugares olvidados.

Cada fotografía tiene su propia historia, y nos invita a sumergirnos en ella buscando fantasmas del pasado. No sé si a vosotros también os pasa, pero yo siempre me he sentido fascinada por el concepto fugaz y efímero de las cosas que nos rodean. Todos los restos del pasado nos recuerdan que solo estamos de paso y que, al final, todo vuelve a la tierra.

De niña me gustaba perderme en el sótano de la casa del pueblo de mis abuelos, visitar la bodega o colarme en la vieja y destartalada casa de la esquina de la manzana. En ellas permanecían rastros de personas que vivieron en ellas.

Con esta serie de fotografías, Veillon ha optado por proponer una visión personal de las mismas, y donde el papel de la luz es esencial ya que se convierte en el único elemento vivo. Es el símbolo de la fuerza del tiempo que pasa de forma ineludible y definitiva.

Estas atmósferas mágicas nos recuerdan que la naturaleza siempre acaba apoderándose del hombre y de sus construcciones haciendo más patente aún si cabe la noción de que el tiempo es pasajero.

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1 Comentario
  • Gg
    septiembre 23, 2019

    Me parecen fantásticas!!!

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