Mañana Bee Shaffer y Francesco Carrozzini se darán el sí quiero en el jardín inglés que Anna Wintour tiene en Long Island

Mañana, por fin se casan Bee Shaffer (hija de Anne Wintour, directora de la edición americana de la revista Vogue) con Francesco Carrozzini (hijo de la desaparecida Franca Sozzani, quien fue directora de la edición italiana de la revista Vogue) en la mansión que la papisa de la moda tiene en Long Island (NY).

Una mansión a la que se accede por una pequeña carretara llena de cuestas entre castaños. La propiedad está en el número 110 de Longfellow, y fue adquirida por Anna Wintour en el 2012 por 2 millones de euros.

La última vez que vimos oficialmente a la novia en compañía de Francesco fue durante la MET Gala, cuando acompañó a su madre a la misma luciendo una espectacular creación de Valentino Haute Couture, un precioso vestido de fiesta de color rojo a juego con los calcetines del novio.

Del 18 al 20 de mayo, Bee se unió a un grupo de socialités y de fashionista en el exclusivo Tulum Resort Hotel Esencia de México para su despedida de soltera.

Bee, rodeada por Selby Drummond, Nell Diamond, Molly Howard, Nick Brown y Dianna Agron, posó en una foto para el recuerdo en la que todos vestían un chandal personalizado de Juicy Couture. El chandal de terciopelo negro adornado con pasamanería de strass llevaba bordado en la espalda el hashtag #RHOM que hacía mención a las Real Housewives of Milan.

En este resort trabaja el chef Dimitris Katrivesis, un top chef formado en los fogones de El Bulli que se ha especializado en comida nikei (peruana y japonesa) y en donde las habitaciones cuestan 2.000 dólares la noche.

Un fin de semana estupendo donde el grupo salió a navegar, tomó el sol y aprendió a trenzar coronas con hojas de palma, y en el que también pudieron ver a través de la televisión por cable la boda de Meghan Markle con el príncipe Harry.

El ambiente del jardín donde se va a celebrar la boda está inspirado en la estructura de los jardines ingleses. La particularidad de este espacio es que lo formal se entremezcla con lo informal con una exuberante mezcla de diferentes tonos de verde, y con suaves toques en blanco gracias a una gran profusión de rosas. Pero lo más espectacular de todo es que hay una parte de el jardín que va a dar a un embarcadero. ¿Veremos a la novia hacer una entrada triunfal desembarcando en el muelle?

La pregunta del millón es, no solo de quién ira vestida la novia, sino también su madre Anna Wintour.

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