Será capaz Tamara Ralph de crear una propuesta para Meghan Markle y su Real Wedding que combine la elegancia regia con el glamour de Hollywood

Como en cualquier boda, la elección del diseñador que creará el vestido de la novia suele ser el secreto mejor guardado. Sin embargo, acaba de filtrarse (aunque el portavoz de la firma ha declinado hacer declaraciones) que Meghan Markle ha elegido para su gran día a la firma Ralph & Russo.

Tamara Ralph nació en Australia y tras casarse con Michael Russo fundaron un pequeño taller con sólo una máquina de coser y una tabla de planchar en el 2007 en Londres.

Este pequeño atelier fue creciendo con el tiempo y en la actualidad cuenta con un espectacular flagship de siete pisos situado en Mayfair con vistas a los jardines del Palacio de Buckingham.

La firma Ralph & Russo fue la primera Maison de moda británica en ser invitada a las pasarelas de Haute Couture de París. Los precios de las creaciones confeccionadas en su taller londinense rondan las 30.000 libras esterlinas (unos 33.000 euros al cambio), y solo atienden con cita previa.

Poco a poco han ido especializándose en vestidos de alta costura elaborados con cristales, plumas, detalles metálicos iridiscentes y largas colas. Ralph & Russo es una de las firmas preferidas por las celebrities. Angelina Jolie apostó por ellos para que le confeccionasen el tailleur con el que recibió de manos de la reina Isabel II el nombramiento de Dama de Honor de la Reina en el 2014.

Su última colección Couture SS18 es un compendio de trajes de tul de ilusión transparentes con peonías pintadas a mano y piedras de ópalo bordadas a mano. También se pudieron ver propuestas con influencias orientales tipo kimono.

Tamara Ralph y Meghan Markle tienen mucho en común. Tamara, que tiene la misma edad que Meghan (36 años), es hija y nieta de unos sastres de Sydney (Australia). Conoció a Michael Russo, por entonces consultor financiero en Londres, en su primer día de vacaciones en la capital durante el 2003.

Se enamoraron y comenzaron una relación a larga distancia. Un año despúes, Michael la llamó para decirle que le había comprado un billete con destino a Londres. Así que Tamara hizo las maletas y se fue a vivir con él.

Ahora, falta por ver si la creación que diseñe Tamara Ralph para Meghan es del agrado de su Graciosa Majestad, y si se ajusta a todos los códigos que marca el protocolo real: el vestido en cuestión no puede ser escotado ni llevar los brazos al aire.

El encaje siempre ha sido muy del agrado de las casas reales desde que la princesa Gracia de Mónaco lo puso de moda, pero no me pega que Meghan quiera emular a Kate Middleton, por lo que procurará alejarse lo máximo posible del diseño creado por Sarah Burton de Alexander McQueen.

Ya va quedando menos para el gran día, ¡qué nervios!

Sitio oficial Ralph & Russo

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2 Comentarios
  • Sota
    marzo 11, 2018

    Yo también estoy expectante.

  • Cobre
    marzo 11, 2018

    ¡Que maravilla, cuánta creatividad! Son toda una pareja de artistas, ¡bien!

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