Virgil Abloh, director artístico de Louis Vuitton, ha querido celebrar el instinto, lo habitual y lo natural en su nueva colección estival para el 2020

Metáforas naturales de la diversidad, las flores aparecen de forma omnipresente. Estas maravillas de la naturaleza con sus múltiples facetas, su libertad de expresión, su libertad de movimiento, y sus espléndidas metamorfosis se mezclan en el paisaje urbano con edificios, puentes y aceras a los que nuestros ojos se han ido acostumbrado poco a poco, hasta que se vuelven ciegos ante estas maravillas.

Vistos bajo una nueva luz, estos elementos recuperan todo su esplendor. Más allá de esta influencia vegetal, Virgil Abloh continúa su exploración idealizada de la infancia y de su vínculo con la moda. Durante la infancia, el encuentro de los jóvenes con la moda todavía no se ve influenciado por los códigos sociales, sigue siendo libre, lejos de las normas sociales, las convenciones de género y los dictados culturales.

A medida que crecemos, nos adaptamos intuitivamente a nuestro entorno. En una era digital saturada de imágenes y contaminada por el número de vistas, detenerse a disfrutar el momento nos invita a devolver la libertad al pensamiento.

Por este motivo, en este desfile se pudieron ver símbolos que todos asociamos con la infancia como, castillos hinchables, cometas, globos, sombreros de paja, y botas Wellington con la música de fondo de una orquesta dirigida por Chris Wheller y Tom Richards bajo la dirección musical de Benji B.

18

Aún no hay comentarios.

Responde

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *